Aptitudes y educación médica en tiempos oscuros. Parte I

Aptitudes and medical education in dark times. Part I
Leonardo Viniegra-Velázqueza

a Unidad de Investigación en Medicina Basada en Evidencias, Hospital Infantil de México Federico Gómez, Ciudad de México, México

Recibido 08 febrero 2017, Aceptado 01 mayo 2017

Palabras Clave

Orden cultural, Colapso civilizatorio, Educación pasiva, Atributos degradantes, Experiencia vital, Educación médica

Keywords

Cultural order, Civilisation collapse, Passive education, Degrading attributes, Life experience, Medical education


Resumen

La parte I del ensayo sobre aptitudes y educación médica en esta época oscura, inicia con una afirmación, entender la educación realmente existente supone descifrar nuestro tiempo y reconocer, en principio, que el orden cultural (lo que nos hizo «humanos») subordinó al orden biológico y dio forma a cada periodo histórico hasta el actual caracterizado como: el agotamiento y la ruina de una civilización basada en el lucro sin límites que mercantiliza lo más sublime y lo más vil de la condición humana, y hace rentable las peores atrocidades y la devastación planetaria. ¿Cómo calificar a la educación que coexiste «en silencio» con tal degradación?, como pasiva y permisiva al tener que cumplir su papel social (real, no idealizado) de reproducir las ideas y prácticas dominantes, y ahora los atributos degradantes: pasividad, individualismo, competitividad, consumismo que subyacen al colapso civilizatorio.

La educación prevalente es pasiva porque al desestimar la experiencia vital de los educandos, propicia un tipo de aprendizaje sin sentido y efímero cuya base es una idea de conocimiento como consumo y retención de información. Se especifican los caracteres de la educación pasiva en términos de programas, perfiles, actividades escolares, evaluación, idea de progreso y consecuencias sociales (cuya faz de moda son las competencias profesionales) y que, lejos de impulsar la superación espiritual, intelectual y moral de la condición humana, es «cómplice involuntaria» del colapso.

Al final se hacen consideraciones acerca de la educación de los médicos y se argumenta por qué, a pesar de numerosas iniciativas de mejora, permanece presa de la educación pasiva y es arrastrada por la degradación.