Aptitudes y educación médica en tiempos oscuros. Parte II

Aptitudes and medical education in dark times. Part II
Leonardo Viniegra-Velázqueza

a Unidad de Investigación en Medicina Basada en Evidencias, Hospital Infantil de México Federico Gómez, Ciudad de México, México

Recibido el 8 de febrero de 2017; aceptado el 1 de mayo de 2017

Palabras Clave

Crítica; Conocimiento; Educación participativa; Educación médica; Aptitud clínica; Aptitud docente.

Keywords

Criticism; Knowledge; Participatory education; Medical education; Clinical aptitude; Educational aptitude


Resumen

Esta parte II versa sobre la educación participativa (EPT) y sus implicaciones para la educación médica. La EPT es, respecto a la pasiva, una forma radicalmente distinta de entender y practicar la educación, mutatis mutandis, en todos los niveles incluso la educación de los médicos. El supuesto de la EPT son las potencialidades cognoscitivas inherentes a todo sujeto secularmente inhibidas o ignoradas, cuyo desencadenamiento es condición de un conocimiento liberador. Las bases epistemológicas de la EPT son: la idea de conocimiento como elaboración propia del educando; el concepto de crítica como estrategia cognoscitiva clave de tal elaboración, y la experiencia vital, objeto primario de reflexión y cognición.

Se precisan las premisas y caracteres de la EPT, en especial las aptitudes metodológicas y prácticas, que apuntan a la formación de ciudadanos con potencias cognoscitivas inéditas, capaces de sobreponerse a los atributos degradantes (pasividad, individualismo, competitividad, consumismo) y aproximarse a un mundo hospitalario e incluyente.

Se considera la factibilidad de la EPT en una educación médica bajo condiciones adversas: degradación de la práctica de la medicina y centralidad de la educación pasiva, que implican tenaz resistencia a un cambio de rumbo. Se destacan dos componentes de la EPT: el aprendizaje con sentido para la experiencia vital y los ambientes propicios para la crítica, cuya viabilidad puede representar el punto de inflexión hacia otro tipo de educación médica, a condición de contar con docentes sensibilizados para iniciarlo. Al final se realza el papel de las aptitudes prácticas: la clínica y la docente, en el progreso del quehacer educativo médico y de atención a la salud.