Editorial
eISSN 2007-5057
Investigación educ. médica Vol. 10, no. 39, México jul./sep. 2021
https://doi.org/10.22201/fm.20075057e.2021.39.21375
¿Modelos, modalidades o modas? La enseñanza mixta y el poder de las palabras
Models, modalities or fashions? Hybrid education and the power of words
““El uso indiscriminado de un término no sería grave
si las palabras no fueran un instrumento para
analizar la realidad. Pero lo son. Sus significados
indican senderos abiertos en las cosas,
que las hacen transitables”.
José Antonio Marina Torres
“Implementaremos un modelo educativo innovador de
enseñanza híbrida para la educación postpandemia”.
Cualquier funcionario de educación
A medida que pasa el tiempo y la pandemia por COVID-19 sigue haciendo estragos en el mundo, sumiendo a la sociedad en una especie de juego de ajedrez tetradimensional, en la que gobiernos, instituciones y personas tratan de adivinar cuál es el siguiente movimiento del virus para anticiparlo, COVID-19 y sus variantes continúan moviendo sus piezas (¡incluso cambiando las reglas del juego!) en lo que parece ser un ir y venir sin rumbo fijo que cada vez se hace más complejo. La aparición de las vacunas contra el virus parecen ser un “cambiador de juego” en este escenario, aunque vivimos la triste paradoja de que muchas de las personas que tienen acceso a las inmunizaciones titubean para recibirla o de plano la rechazan, y muchas de las que las anhelan no la tienen disponible por la enorme brecha socioeconómica mundial, que se dibuja de nuevo entre los que tienen y los que no tienen, en la distribución global de estos maravillosos productos, así como en los juegos políticos internos de cada país1,2. A pesar de ello, a mediados del año 2021, existe esta sensación de que hay luz al final del túnel, conforme avanzan los programas de inmunización para COVID-19 en muchos países del mundo, a ritmo diferente pero firme.
La “educación remota de emergencia” que hizo su debut en marzo del año 2020, gradualmente se ha transformado en una mezcla variopinta de métodos, modalidades y modelos, que si bien han contribuido a que la educación en profesiones de la salud salga adelante, es tiempo de retomar el timón pedagógico y académico de la educación en nuestras universidades, de otro modo no llegaremos a un justo medio del balance apropiado que se requiere para tomar lo mejor de los dos mundos, el cara-a-cara y el virtual en línea3. Actualmente hay una explosión de reportes en la literatura de ciencias de la salud sobre experiencias y métodos relativos a la educación en la era pandémica, que ofrecen un panorama amplio de qué se está estudiando, qué se puede hacer y cuáles son los retos pendientes no resueltos a pesar de las herramientas tecnológicas, como se documenta en la última actualización de la revisión de ámbito de la Best Evidence Medical Education Collaboration en su Guía No. 644. En nuestro medio realizamos una revisión sistemática del tema por Manrique y Gutiérrez-Cirlos, publicada en este número de la revista5.
Al renacer la esperanza en esta siguiente etapa, con el intenso deseo de “regresar” a las aulas físicas, hospitales e instalaciones universitarias para así continuar con su preparación, el estudiantado de las carreras de la salud de pregrado y médicos residentes de especialidades se topan con el reto de conservar un uso razonable de las herramientas tecnológicas, como complemento de su entrenamiento cara- a-cara, al tiempo que esperan de sus instituciones educativas y sus docentes un “mapa de ruta” para no perderse en el laberinto terminológico y conceptual de la educación moderna. Reflexionemos sobre los siguientes escenarios:
¿Cuáles de estos escenarios pueden ubicarse en la sombrilla conceptual de “aprendizaje híbrido”? La respuesta no es sencilla porque la comunidad académica internacional no está de acuerdo en qué consisten las diferentes modalidades y modelos educativos de la educación en línea y sus combinaciones, además del reto no menor lingüístico y sociocultural que implica traducir palabras con significado técnico, generados en otras culturas y realidades económicas6,7.
Propongo que en los círculos académicos hagamos un esfuerzo global por desarrollar un modelo mental compartido de estos términos, de otra manera no solo se perpetuará la torre de Babel que ac tualmente existe, sino que cada grupo desarrollará su propio lenguaje y códigos de comunicación, obstaculizando la colaboración eficaz de la comunidad docente nacional e internacional. Hay estrategias, dispositivos y métodos que solo son “modas”, que son efímeros y pasajeros, pasan sin pena ni gloria y quedan en el cajón de los recuerdos. ¿Alguien recuerda el Newton de Apple, el Zune de Microsoft o el formato Betamax de video? El problema es que en el mundo moderno la mercadotecnia de las grandes empresas tecnológicas puede llegar más amplia y rápidamente a la sociedad a través de muchos medios, mientras los docentes que estamos inmersos en las instituciones educativas, preocupados en publicar artículos en revistas arbitradas para progresar y sobrevivir en nuestros entornos, no tenemos los megáfonos de los medios masivos de comunicación, de forma que las novedades educativas elaboradas por el profesorado muchas veces tienen alcance solo local. Por otra parte, y en esto están de acuerdo varios especialistas del tema, creo que el término “modelos” pertenece a una categoría de mayor nivel, más abstracta y sofisticada, amparada en la historia de la ciencia y sus actores. “Un modelo es una parte simplificada de la realidad. Puede ser material o idea- lista, gráfico o abstracto, describir un estado anterior, actual o futuro”8. Cuando hablamos de modelos en ciencia, nos referimos a un resumen de los principales aspectos de un original, ya que extrae partes esenciales y toma en cuenta lo que puede generalizarse. Los modelos tienen tres atributos esenciales: representación, lo que simboliza del original, que no necesariamente tiene contraparte en la realidad, puede ser una premisa, hipótesis, fantasía; reducción, sus atributos son solo un subconjunto de los atributos del original; pragmatismo, ya que reemplaza hasta cierto grado el original, para contestar preguntas e investigaciones, en ciertas condiciones8. Un ejemplo de modelo en educación en línea es la “comunidad de indagación” de Randy Garrison de Canadá, y otros de educación en general son el constructivismo, la educación centrada en el estudiante, entre otros.
El término “modalidad” es más limitado, operacional y realista, aunque no por ello menos importante, ya que representa la descripción de la manera o forma en que se entrega, comparte e intercambia información, y que constituye un continuo que va desde educación totalmente cara-a-cara hasta aquella que ocurre exclusivamente en entornos virtuales. Entre estos polos hay muchos matices y tonalidades de mezcla y combinaciones, que es difícil definir con precisión de forma cuantitativa (como algunos autores pretenden clasificarlos por el porcentaje de tiempo en una u otra modalidad), y que han sido fuente de enorme confusión entre universidades, docentes, administradores y estudiantes. La pandemia nos obliga a tratar de trascender la coyuntura actual, un documento elaborado recientemente por el Online Learning Consortium puede ayudarnos, ya que propone cuatro dimensiones dialécticas para visualizar la educación mixta, como son la tecnológica, la espacial, la temporal y la pedagógica, que pueden mezclarse en diferentes proporciones, recomiendo a nuestros lectores revisarlo9.
Al final del día cada uno de nosotros utilizamos los términos y el lenguaje a los que estamos acostumbrados, la intención de esta editorial es invitarles a reflexionar sobre el poder que tienen nuestras palabras en el currículo vivido, oculto y el modelado de rol que desarrollamos en nuestras reuniones académicas, cuerpos colegiados y las interacciones con los estudiantes, en el desafiante escenario educativo al que nos enfrentamos. ¡Tratemos de desarrollar modelos mentales compartidos sobre los temas que realmente importan!
REFERENCIAS
1.Osama T, Razai MS, Majeed A. Covid-19 vaccine passports: access, equity, and ethics. BMJ. 2021;373:n861.
2.Stevano S, Franz T, Dafermos Y, Van Waeyenberge E. CO- VID-19 and crises of capitalism: intensifying inequalities and global responses. Canadian Journal of Development Studies. 2021;42(1-2):1-17.
3.Hodges C, Moore S, Lockee B, Trust T, Bond A. The Diffe- rence Between Emergency Remote Teaching and Online Learning. EDUCASE Review. 2020. https://er.educause.edu/ articles/2020/3/the-difference-between-emergency-remote- teaching-and-online-learning
4.Daniel M, Gordon M, Patricio M, Hider A, Pawlik C, et al. An update on developments in medical education in response to the COVID-19 pandemic: A BEME scoping review: BEME Guide No. 64. Med Teach. 2021;43(3):253-71.
5.Manrique-Gutiérrez G, Motte-García E, Naveja-Romero J, Sánchez-Mendiola M, Gutiérrez-Cirlos C. Cambios y estra- tegias de la educación médica en respuesta a la pandemia por COVID-19. Inv Ed Med. 2021;10(39):79-95.
6.García Aretio L. Blended learning y la convergencia entre la educación presencial y a distancia. RIED. Revista Ibe- roamericana De Educación a Distancia. 2018;21(1):9-22.
7.Irvine V. The Landscape of Merging Modalities. 2020;4:40-58. https://er.educause.edu/articles/2020/10/the-landscape- of-merging-modalities
8.Martens A. Models in E-learning systems. En: Encyclopedia of Information Science and Technology (2nd Edition). IGI Global; 2009. p. 2671-2675.
9.Joosten T, Weber N, Baker M, Schletzbaum A, McGuire A. Planning for a Blended Future: A Research-Driven Guide for Educators. [Report] Every Learnser Everywhere Net- work. 2021. Recuperado de: https://onlinelearningconsor- tium.org/tools/planning-for-a-blended-future/
Melchor Sánchez Mendiola
Editor en jefe
Facultad de Medicina, UNAM
Este es un artículo Open Access bajo la licencia CC BY-NC-ND (http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/).
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